Guía de compra
Cómo elegir unas gafas de sol sin que te den gato por liebre
1. UV400 escrito, no «protección solar»
Una lente oscura sin filtro ultravioleta es peor que no llevar nada: la pupila se dilata y entra más radiación. Busca UV400 o el marcado CE con su categoría. Si la ficha solo dice «protección solar», no dice nada.
2. Polarizado no es lo mismo que espejado
El espejo es un acabado; el polarizado es un filtro que elimina el reflejo del asfalto y del agua. Una gafa puede ser espejada y no estar polarizada, y se vende igual de cara.
3. Mira el ancho total, no la «talla única»
Calibre, puente y varilla en milímetros: eso es lo que determina si te vale. En este sitio publico las tres medidas de cada modelo cuando el fabricante las da, y digo cuándo no las da.
4. El descuento se comprueba, no se cree
El precio tachado de Amazon es casi siempre el recomendado por el fabricante, no uno que se haya cobrado. Aquí solo sale un porcentaje si el precio de hoy baja del mínimo real de 30 días.
5. Las categorías de filtro, en una línea
Van de 0 a 4 e indican cuánta luz visible bloquea la lente. La 0 y la 1 son para días nublados. La 2, para ciudad. La 3 es la de verano, playa y montaña baja: la que compra casi todo el mundo. La 4 es de alta montaña y no está permitida para conducir — y ese es el error que más veo.
6. El material decide cuánto te dura
- TR90: flexible y ligero, para quien rompe gafas o hace deporte.
- Acetato: mejor tacto y acabado, pero se deforma con el calor del coche.
- Aluminio-magnesio: ligero para ser metal y estable frente al calor.
- Vidrio (lente): la mejor nitidez y la que menos se raya, pero pesa y es frágil.
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